Ejercicios para la eyaculación precoz

Hace ya un par de años, que tuve que buscar una solución para la eyaculación precoz, pues ésta resultó ser, uno de los peores inconvenientes de mi vida, a mis 35 años, siendo un hombre sexualmente activo y con una pareja estable, comencé a sentirme diferente cuando las relaciones íntimas empezaron a ser poco satisfactorias, principalmente porque la duración era cada vez menor, debido a mí imposibilidad por controlar del todo la eyaculación. Fue un problema totalmente nuevo para mí, pues nunca había ahondado en el inconveniente que resultaba el no controlar la eyaculación, al menos no en la edad adulta, pues es conocido que, en la adolescencia, cuando se está experimentando con lo sexual, el dominio del reflejo eyaculatorio generalmente es algo progresivo. En fin, pasé por muchas situaciones no gratas con mí pareja en el ámbito sexual, antes de decidirme a buscar algún tratamiento para la eyaculación precoz.

A continuación les cuento un poco más sobre mi experiencia.

Ejercicios para la eyaculación precoz

Desde los 17 años comencé una vida sexual activa, nunca escuché en ese tiempo o leí sobre ejercicios para la eyaculación precoz y, como todo adolescente, experimenté varias cosas en distintos encuentros con mujeres de diferentes edades, pero en mí caso, la mayoría fueron relaciones clandestinas, pues con las novias que tuve no tenía plena libertad para tener un romance que implicara el sexo, debido a que, eran de familias más reservadas o simplemente para quienes el sexo era un tabú. En una oportunidad me involucré con una mujer casada, la experiencia implicó que la mayoría de las veces, tuviéramos relaciones de manera acelerada por el temor de ser descubiertos.

Con el tiempo comprendí que todas esas veces que tuve relaciones furtivas, así como la práctica de la masturbación apresurada, con la que a escondidas de mis padres pretendía llegar al clímax lo más pronto posible, causaron que mi organismo se habituara a obtener placer de manera rápida, respondiendo casi de inmediato a cualquier estímulo sexual con la eyaculación, al principio, no me di cuenta de ello porque simplemente, todas mis relaciones íntimas debían ser de corta duración para evitar ser descubierto o porque no tenía una pareja a quien complacer, en el caso de la masturbación, pero luego, cuando conocí a mí actual pareja y decidimos vivir juntos las cosas cambiaron.

La primera vez que estuve con Mari Carmen, noté que no había quedado del todo satisfecha, pero no le di mucha importancia, fueron las siguientes veces cuando comencé a sentirme realmente frustrado, pues, pese a mis esfuerzos las cosas empeoraban, en gran parte porque me negaba a encarar el problema, por ello, ni siquiera pensé en buscar una salida al problema, pues no quería reconocer siquiera que estaba padeciendo de algún tipo de disfunción, fue con el pasar del tiempo, al sentir que me era imposible satisfacer a mí pareja, cuando comencé a buscar información por mí cuenta, todavía sin hablar con nadie más acerca de lo que me estaba pasando, entonces  me topé con un artículo que llamó mucho mí atención, hablaba sobre los ejercicios de Kegel, ejercicios para la eyaculación precoz y comencé a indagar sobre esta forma de combatir esta disfunción.

En qué consisten los ejercicios Kegel

Antes que nada, seguramente te preguntarás si el nombre significa algo, pues bien, éste proviene sencillamente de su inventor; el doctor Arnold Kegel, quien los desarrolló en los años 40. Estos ejercicios para la eyaculación precoz buscan fortalecer los músculos de la pelvis, para tener orgasmos más intensos al mejorar la erección y lograr controlar el reflejo eyaculatorio.

En qué consisten los ejercicios Kegel

Son fáciles de ejecutar, antes que nada, debes ubicar los músculos del hueso pélvico, lo haces cuando al orinar tratas de pausar la orina o detenerla, en tales casos podrás sentir como estos músculos se tensan o relajan.

Seguidamente solo debes practicar o ejecutar varias veces al día los siguientes movimientos; contraer la zona de los músculos pélvicos tal como lo haces al retener la orina, mantener la contracción por unos segundos, luego relajar los músculos y comenzar nuevamente o repetir el proceso. Este es todo el tratamiento para la eyaculación precoz con esta técnica.

Bien, con la información consultada, también se leía una gran variedad de beneficios que se podían obtener haciendo estos ejercicios diariamente, entre éstos se mencionaban; mayor control del orgasmo, retardando la eyaculación o mejorando el reflejo eyaculatorio, mayor control sobre la vejiga, erecciones más fuertes y duraderas. Sin embargo, siendo completamente sincero, nada más lejos de haber encontrado una solución para la eyaculación precoz  no vi una mejoría considerable, el problema persistía y tuve que ser completamente franco con mí pareja y dejar de lado los tabúes con respecto a mí inconveniente sexual para que juntos buscáramos solucionarlo.

Cómo pude combatir finalmente mí problema de eyaculación precoz

Tal vez te impresionará saber que no fue con los ejercicios de Kegel o algún fármaco como pude erradicar de mí vida el problema de la eyaculación precoz, así es, estas alternativas no me funcionaron, lo que si me funcionó fue buscar junto a mí pareja, el origen o las causas de mí problema y encontramos que, tal como les mencionaba al inicio de este post, mi educación sexual previa o la manera en que había aprendido a desenvolverme sexualmente, era la culpable de mi disfunción, pues me había habituado a reaccionar pronto a cualquier estímulo sexual, debido a mis múltiples experiencias que requerían eyacular rápidamente, tal como lo conté al inicio.

Cómo pude combatir finalmente mí problema de eyaculación precoz

De manera que, tuve que reeducarme sexualmente para acabar con el problema de raíz y esto fue lo que, indudablemente, me permitió vencer mi problema de eyaculación precoz. Debí re-aprender cómo desenvolverme en las relaciones sexuales a fin de alcanzar el mayor placer no solo relacionado al clímax u orgasmo, sino al disfrute del proceso de manera plena, es decir, disfrutar el momento previo al coito, luego el momento de la penetración, así como, la intimidad después del clímax.

En palabras más simples, fue la reeducación sexual lo que realmente me permitió vencer mí problema, los kegels; ejercicios para la eyaculación precoz, me ayudaron un poco en mis relaciones íntimas pero no solucionaron del todo la disfunción sexual que padecía. Por lo que, te recomiendo desde mí experiencia, que si estás enfrentando el inconveniente de no controlar tu reflejo eyaculatorio como quisieras, indagues un poco sobre cómo puedes reeducarte sexualmente y comenzar a disfrutar de una vida sexual realmente placentera.  No evadas más la situación, mientras más rápido la encares, más pronto lograrás vencerla.